La ballena solitaria

En el a√Īo 1989, el Dr William Walkins de la Instituci√≥n Oceanogr√°fica Woods Hole registr√≥ el canto de una ballena algo peculiar. Mientras que el rango de sonido de este animal oscila entre los 15 y los 25 hz, la frecuencia detectada se situaba en los 52 hz.

52 hz es uno de los tonos más bajos que puede emitir una tuba. Imperceptible para el oído humano y, a la vez, extremadamente elevado para las ballenas. Tanto, que ninguna de ellas lo puede escuchar.

La ballena 52 o ‚Äúwhalien 52‚ÄĚ cantaba y cantaba. Y, aunque su voz es capaz de … Leer más

Palabras

El oto√Īo me nubla el alma.

Pensaba que era una cuesti√≥n de edad. Que a medida que se presentaran las canas, tambi√©n llegar√≠a mi amor hacia esta estaci√≥n. Pero no. 

Soy una romántica de manual. Amo cada trazo pintado en la naturaleza; y los naranjas, los amarillos, los ocres, los marrones y los tostados nunca encontrarán competidor. Por no hablar de la maravilla de tonalidades que colorean los cielos cada vez que el sol nos da la bienvenida o se despide durante los días de noviembre. Pero ni así.

Yo, la reina de las listas, intento convencerme de que ‚Äúqu√© … Leer más

Encontrar tierra fértil

√öltimamente, la relaci√≥n con mi potus est√° siendo complicada. Se ve que en todos estos a√Īos no he llegado a empatizar lo suficiente como para detectar qu√© le pasa. 

Y claro, él no habla.

De unos días para acá, tiene las hojas mustias y poco a poco algunas empiezan a amarillear.

Si le pregunto a Google me da dos resultados antag√≥nicos con el mismo problema matriz: el agua. Una de dos, o no ve gota o lo estoy ahogando. 

Como siempre he sido m√°s de dar que de tomar, entiendo que lo estoy matando por exceso. No ser√≠a la primera. … Leer más

Personas ardilla

S√°bado por la ma√Īana de mediados de septiembre.

Imag√≠nate que te regalas un ratito de calma solo para ti. Una ma√Īana en la que el calor ya no aprieta y el sol todav√≠a acuna bien. Un momento ideal para desayunar en una bonita terraza mientras los rayos de sol m√°s matutinos te acarician la cara.

Todo transcurre como ten√≠as previsto hasta que el camarero deja tu desayuno encima de la mesa. Cu√°l pel√≠cula de Hitchcock, en aquel momento empiezan a aparecer palomas de la nada decididas a compartir tu tan ansiado manjar. Te rodean la mesa, se acercan a tus … Leer más