Make it count

No soy muy de frases bonitas estilo Mr Wonderful en las que te pintan la vida de color de rosa porque a veces es gris, o verde, o azul. Los días son como son, algunos aburridos, a veces malos y pocas veces muy malos. A lo mejor hay días que no saldrías de la cama. Conozco a una persona que se metía en la cama a las ocho de la tarde cuando el día le iba tan mal que creía que no lo podía remontar.
Cuando uno de esos días te encuentras con una “frase bonita” piensas si ya… eso… (que sería la alternativa pacífica a estampar la taza contra la pared). Y si, a veces la frase es tan tópica que solamente encajaría en la vida de un budista o de alguna fresita, pero tiene parte de razón.

Un mal día que me quejaba por tonterías alguien cogió un calendario, rompió la hoja del día y me dijo no sé cuantos días de vida te quedan pero, te queden los que te queden, te queda uno menos que has perdido tontamente quejándote.
La vida no son horas, o días. … Leer más

El Amor no entiende de lógica ni de razón.

 

Hoy os voy a confesar un secreto a voces: contra todo pronóstico soy muy fan de Starbucks. Digo contra todo pronóstico porque no soy muy amante del café, tengo cierta intolerancia a la lactosa y la repostería casera no se me da nada mal. Sé que una persona cafetera preferirá otro café, sé que sus cookies seguramente llevarán más azucar que las que hago en mi casa, y que los croissants puede que valgan más que los de la panadería que tienen al lado, pero me da igual. Me gusta ir a Starbucks. No busquéis la lógica, no tiene.
Yo no encuentro un Starbucks, yo lo busco. Y si estoy fuera de España más, y prometo que no es sólo por el wifi (que también). Starbucks ha logrado ser casa y allí nos sentimos bien siempre, en Barcelona, en San Francisco, en Nueva York, en Londres… En Roma no, porque en Italia no hay.

Los viernes antes de clase voy siempre a por mi chai latte (del Starbucks, por supuesto). Allí tengo la costumbre de hacer un check in con foto. Nunca pasa nada.
Este martes fui a una … Leer más

Cuando menos te lo esperas

mammoth lakes, USA, lago, california

mammoth lakes, USA, lago, california

Hace algunos días salí a correr por placer, sin entreno. Es una de mis maneras más eficaces para desconectar de todo y centrarme en el aquí y el ahora. El verde de los prados, la brisa en la cara, el sol acariciándote la piel, sentir tu cuerpo, que te cansas… en definitiva que estás vivo. Y como el placer pide más placer se me metió en la cabeza comer unos calamares a la romana en una terracita cerca de la playa.
Lo malo de las expectativas es que cuanto más elevadas son más cuesta de satisfacerlas y más te decepcionas. Pocas veces esperas mucho y recibes más. La mente es poderosa y la imaginación todavía más, y cuando quieres muy mucho una cosa la idealizas hasta tal punto que al final terminas con un sentimiento de pues no había para tanto. Esto es lo que me pasó con los calamares, que después de tanto antojo decidí comérmelos para apaciguar el deseo. Pero claro, yo no vivo en el mar, y que fueran congelados y cambiar terracita por cocina empeoró un poco la imagen que tenía … Leer más