Palabras

El oto√Īo me nubla el alma.

Pensaba que era una cuesti√≥n de edad. Que a medida que se presentaran las canas, tambi√©n llegar√≠a mi amor hacia esta estaci√≥n. Pero no. 

Soy una romántica de manual. Amo cada trazo pintado en la naturaleza; y los naranjas, los amarillos, los ocres, los marrones y los tostados nunca encontrarán competidor. Por no hablar de la maravilla de tonalidades que colorean los cielos cada vez que el sol nos da la bienvenida o se despide durante los días de noviembre. Pero ni así.

Yo, la reina de las listas, intento convencerme de que ‚Äúqu√© … Leer más

Encontrar tierra fértil

√öltimamente, la relaci√≥n con mi potus est√° siendo complicada. Se ve que en todos estos a√Īos no he llegado a empatizar lo suficiente como para detectar qu√© le pasa. 

Y claro, él no habla.

De unos días para acá, tiene las hojas mustias y poco a poco algunas empiezan a amarillear.

Si le pregunto a Google me da dos resultados antag√≥nicos con el mismo problema matriz: el agua. Una de dos, o no ve gota o lo estoy ahogando. 

Como siempre he sido m√°s de dar que de tomar, entiendo que lo estoy matando por exceso. No ser√≠a la primera. … Leer más

¬ŅA qu√© sabe el amor?

¬ŅQu√© necesitas recibir para sentirte amado? ¬ŅY c√≥mo demuestras tu amor hacia los dem√°s?

En su libro ‚ÄúLos 5 lenguajes del amor‚ÄĚ, Gary Chapman pone un poco de luz sobre este asunto. Seg√ļn √©l, las personas tenemos distintas formas de expresar lo que sentimos; y si desconocemos el idioma de los dem√°s en cuestiones de amor, f√°cilmente podemos sentirnos frustrados en nuestras relaciones.

Para evitarlo, propone tomar conciencia sobre qué necesita cada uno para sentirse amado. Al conocer los respectivos lenguajes, será más fácil dar y recibir amor.

En el primer lenguaje, las personas muestran su amor con palabras de Leer más

Sacudidas

Conoc√≠ a un hombre, hace alg√ļn tiempo, que daba sacudidas. As√≠, sin m√°s.

Era igual si existía confianza. Era igual si te conocía.
Decía que tenía una sensibilidad especial. Que percibía cosas. Que sabía lo que necesitabas escuchar para provocarte actuar.

Las sacudidas no eran físicas, obviamente. Aunque a mí consiguieron moverme de lugar. Concretamente, de todo aquel que estuviera demasiado cerca.
Ese atrevimiento en decir y opinar, más desde su supuesta sabiduría que teniendo en cuenta la predisposición del otro a escuchar, pudo con mi paciencia y con mi comodidad.

He metido varias veces un pie -y en ocasiones … Leer más