El Amor no entiende de lógica ni de razón.

 

Hoy os voy a confesar un secreto a voces: contra todo pronóstico soy muy fan de Starbucks. Digo contra todo pronóstico porque no soy muy amante del café, tengo cierta intolerancia a la lactosa y la repostería casera no se me da nada mal. Sé que una persona cafetera preferirá otro café, sé que sus cookies seguramente llevarán más azucar que las que hago en mi casa, y que los croissants puede que valgan más que los de la panadería que tienen al lado, pero me da igual. Me gusta ir a Starbucks. No busquéis la lógica, no tiene.
Yo no encuentro un Starbucks, yo lo busco. Y si estoy fuera de España más, y prometo que no es sólo por el wifi (que también). Starbucks ha logrado ser casa y allí nos sentimos bien siempre, en Barcelona, en San Francisco, en Nueva York, en Londres… En Roma no, porque en Italia no hay.

Los viernes antes de clase voy siempre a por mi chai latte (del Starbucks, por supuesto). Allí tengo la costumbre de hacer un check in con foto. Nunca pasa nada.
Este martes fui a una conferencia cerca de ese Starbucks. Entré a por mi chai latte, hice un check in y comenté que estaba en modo viernes, pero un martes. En nada recibí esto:

starbucks

La publicidad nos persigue siempre vayamos dónde vayamos. Los anuncios nos molestan porque son intrusivos, siempre que estamos en la mejor escena de una buena serie nos enchufan 5 minutos de ellos. Te bombardean con “siguenos en twitter”, al segundo y medio de seguirles te mandan un mensaje privado de “gracias por seguirnos, nos puedes seguir también en nuestra fanpage de Facebook”  y lo único que consiguen así es un unfollow directo.
No paran de decirnos lo que tenemos que hacer, nos compran con descuentos a cambio de likes. Nos tratan como a ovejas.
Pero por suerte hay marcas que se han dado cuenta de que somos humanos, que lo que nos mueven son los sentimientos y la mejor manera es llegando a nuestra parte emotiva. Nos intentan crear experiencias que generen buenos recuerdos y así conseguir condicionar nuestras futuras decisiones. Ya no buscan clientes, los clientes se irán cuando encuentren algo que mejore lo ofrecido. Ahora buscan fans porque los fans lo son para siempre. Da igual que tu equipo pierda, juegue fatal, que te tengas que ir hasta Madrid porque tu cantante favorito no viene a Barcelona en su gira Europea… Un fan lo hace todo porque le mueve el corazón (que ya sabemos que no entiende de razón).
Ahora las marcas que lo hacen bien intentan darnos experiencias memorables que nos dejen huella y cuanto mayor sea el componente emocional más intenso es el recuerdo. Crean una conexión emocional entre el cliente, el producto y su consumo.

¿Sabéis cuando el guapo del instituto que enamora a todas las quinceañeras te sonríe a ti y te dice cualquier cosa delante de todo el mundo? Pues mi experiencia con Starbucks no sería lo mismo pero por ahi va la cosa. Tener una conversación con mi cafetería favorita me hizo muchísima ilusión, porque soy fan. No hacía falta porque ya me tenían ganada, pero eso no lo saben ni se lo diremos.

Para experiencias os dejo este vídeo de una fantástica campaña que hizo la compañía canadiense WestJet . Seguramente lo habréis visto, pero por si acaso. Vale la pena.

 

3 Replies to “El Amor no entiende de lógica ni de razón.”

  1. Tienes razón, a veces nos “colgamos” de una marca sin saber por qué. Mi experiencia con Starbucks es curiosa: tengo tendencia a ir a pesar de que cada vez que lo hago me arrepiento: no me gustan sus capuchinos con más leche que café, son carísimos, ni siquiera tienen wifi y cuando la tienen no consigues conectar… Pero quizá la decoración cozy es lo que te hace sentir como en casa y volver una y otra vez….

    1. Si, Starbucks es mi marca y muy lógico tampoco es porque no soy muy de café y la leche no se me pone demasiado bien, pero cuando hago una excepción y me tomo un café con leche me lo tomo de allí, con canela y espumita 😉
      Yo creo que los sofás tienen mucho que ver 😉 Pero entiendo que haya gente que no le guste, de cafeterías encantadoras con mejor café hay muchas seguro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *