El maldito efecto mariposa

nonamirona

El Efecto Mariposa, la Caja de Pandora, la Teoría del Caos, el efecto bola de nieve… son conceptos que siempre me han asustado y maravillado a partes iguales. ¿Cómo puede ser que algo pequeño (incluso a veces minúsculo) pueda llegar a producir tal caos?

Me asusta porque me siento cómoda teniendo las cosas controladas. Tengo mis desórdenes muy ordenados; estudio actos con sus posibles efectos, contemplo todas las variables, analizo situaciones con  resultados… y todo eso, a mi ritmo.
Y me maravilla supongo que por lo mismo. Al perder el control de la situación tienes que pensar y actuar a la vez, y el chute de adrenalina te hace sentir algo diferente. Por estadística, la mitad de las veces va a terminar mal, pero incluso así, puedes sentirte orgulloso de una buena reacción. Puede que a veces fueran cosas que ya tenían que pasar, solo que se han adelantado.

Lo que ya no me gusta tanto es cuando el inicio de tal erupción de efectos y consecuencias no viene de los actos de uno mismo. Acepto inventos, descuidos, cagadas e actos inconscientes siempre que salgan de mí. Bueno, creo que incluso podría llegar a tolerar que eche mano una tercera persona siempre que sea con buena fe intencionada; pero con un acto porque sí, no. Ni una rabieta, ni un voy a probar, ni un no me di cuenta, o un no pensaba que…
Hace poco tuve una agradable conversación sobre el comportamiento humano y la falta de educación emocional que recibimos. Puede sonar romántico, utópico, filosófico o incluso banal, pero, si no lo hacemos por propia voluntad, alguien, en algún momento aunque sea en la escuela, debería enseñarnos herramientas para saber gestionar nuestros problemas y nuestras neuras sin pisar al resto. Aprender a ser menos egoístas, a pensar un poco en los demás y a ser conscientes de que nuestros actos “para molestar”  o “sin pensar” pueden llegar a generar consecuencias más grandes de lo que teníamos previsto, si es que hemos llegado a ir más allá.

No me gusta enfadarme e intento no hacerlo. Me disgusto al momento, pero creo que con enfadarme solo salgo perdiendo yo porque luego me quedo con un malestar interno e igualmente no puedo volver atrás en el tiempo y evitar las cosas.
Lo que hago es dejar de confiar y saber que ya no me puede sorprender que vuelva a pasar. Antes pensaba que eso era una pena pero cada vez me doy más cuenta que regalamos la confianza muy a la ligera. Creo que me he hecho mayor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *