¿Quieres que las cosas importantes se pierdan por el camino?

Me gusta la verdad, aunque duela. Creo que a la larga siempre acaba siendo mejor. A veces adelanta lágrimas que seguro que hubieran terminado llegando. Por eso, cuando piden mi opinión y sobretodo si es gente a la que quiero, voy soltando dosis de realidades como si fueran platillos de degustación. Si, sé que maridadas con un buen vino tinto entrarían mejor, y a veces me falla eso, que en seco cuestan un poco de tragar. Prometo ir mejorando.

Todo eso viene a que llevo 5 días de inputs emocionales de todo tipo en las redes sociales. Y el último fue tal que me animó a escribir este post.
Esta vez no me ha pedido nadie mi opinión, lo sé, pero me apetece hacer una reflexión para quien la quiera leer, porque el tema da para mucho. Esta reflexión no va a ir muy endulzada, lo siento. Quien me conoce sabe que yo digo las cosas tal cual. Si alguien se ofende espero que me disculpe, no es mi intención.

Ayer leí un tweet muy visceral de una persona enfadada y dolida mandando (supuestamente) un mensaje de enfado (entiendo) a alguien (a quien no mencionó). Cinco horas antes de leer el tweet estaba en una ponencia sobre estrategias de twitter en la que se dijo (entre otras muchas cosas) que 1) un tweet tiene una vida de 3 minutos y 2) necesitas como mínimo 10 minutos para escribir un buen tweet.
Un tweet tan visceral ya os digo yo que no le tomó 10 minutos escribirlo; y si tenemos en cuenta que en 3 minutos murió, mucha gente no lo pudo leer; pero los que lo leímos nos hicimos una imagen de como es esa persona, y eso es reputación. No voy a criticar, bueno si, critico, y yo también me meto en el saco porque a veces también hago tweets que no aportan valor, pero intento que tampoco aporten rabia.

A veces me comentan que yo soy demasiado racional y que un pronto lo tiene cualquiera. Si, pero si lo tiene en privado mejor. Pues eso, vamos a aportar un poco de racionalidad al asunto.
Los algoritmos de las redes sociales son cada vez más difíciles de entender. Que un anuncio tuyo salga de los tres primeros en Google es difícil, pero que tu publicación salga en Facebook es a veces tarea titánica. Y en twitter tienes que seguir a muy poca gente o gestionar bien las listas para leer un tweet que se escribió dos horas antes. ¿De verdad la gente que manda mensajes en las redes sociales cree que el destinatario lo va a llegar a ver para poderlo leer? y en el caso que lo lea ¿va a saber interpretar que es para él? Yo esta Navidad mandé una carta postal (si, soy una romántica y a veces hago estas cosas) y el destinatario no la ha leído. ¡Pues imagínate un tweet!
Si, ya sé que las redes sociales van de egos pero presumir que esa persona lo va a leer porque va a entrar en tu perfil para mirar lo que dices es dar por hecho que hay un interés que a lo mejor no existe. Y pregunto yo ¿no sería más fácil hablar directamente con esa persona y comentarle tu enfado que no ir tirando mensajes bomba por la red?
Ese tweet que leí decía que estaba borrando recuerdos. Si realmente no quieres esos recuerdos ¿no es más fácil borrarlos y ya está? Creo que a veces tenemos que decir menos y hacer más. Las palabras son importantes, pero las acciones lo son mucho más.

Luego están las mismas personas que, como hacen esto, creen que todos lo hacemos, y no.
Entre cookies y búsquedas, lo que Google sabe de nosotros da miedo, es peor que el Estado. Un día, en clase de Google Adwords tweeteé “Google knows everything“. Y me mandaron un mensaje: ¿por que lo dices, me has googleado y que has visto?. Lo que no he visto y me extraña es como tu ego, con lo grande que lo tienes, no ha llegado todavía a invadir mi pantalla (pero no, esta no fue mi respuesta).

La vida puede ser más fácil de lo que la hacemos, y con la de cosas buenas que tienen las redes sociales nosotros nos empeñamos en quedarnos con las malas.

De la gente que se declara mil veces en público y de los señores (y supongo que también habrá señoras) que mandan bonitos y/o picantes mensajes privados mientras publican fotografías de su familia feliz hablaremos en otros posts. Ya os dije que el tema da para mucho.
Pero ya adelanto que en todos estos casos el 1.0 es mejor. Y no hay nada como encontrarte una nota de amor debajo de la almohada. De verdad que no.

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