Capas

Foto Erik Witsoe

La vida y sus capas.
Llenamos las cosas de capas. Capas de pintura para tapar una mala elección en el color de la pared. Tippex, parches, impermeables. Fundas para regalar unos años más a nuestro viejo sofá. Forros para libros y fundas protectoras para nuestros gadgets.
Y de la misma manera también nosotros nos llenamos de capas. Chaquetas, abrigos. Filtros a nuestro carácter para esconder nuestros defectos y fundas a nuestra vulnerabilidad para evitar que nos lastimen.
Capas buenas y capas malas. Algunas para ocultar y otras para cuidar.

Otoño es la estación de las capas. Unas que llegan y otras que se van.
Llegan la manga larga y los jerséis para cubrir la piel tostada que hemos estado mostrando todo el verano.
Y a la vez, al igual que las hojas de los árboles, algunas de nuestras capas también van cayendo. Esas que el verano, con sus vacaciones, sus festivales,  sus risas, conciertos y diversión, ha utilizado para tapar nuestra rutina, nuestros problemas, la insatisfacción, las dudas o la apatía.

Nunca he llevado bien la llegada del otoño, los días tan cortos, las calles vacías, los … Leer más

Gotas de lluvia

Llueve y el aroma del café invade toda la casa.

Nada de cápsulas. Café de cafetera italiana. Placeres así necesitan un ritual. Ese olor y sonido que van saliendo con timidez hasta llegar al clímax inundando nuestros sentidos. Con lentitud.
El primer recuerdo que tengo del aroma del café va unido al olor a tabaco. Los sábados, de niña, la mezcla de los dos eran mi despertador. Me avisaban de la vuelta a casa de mi madre con nuestros croissants.
Qué curiosa es la memoria. Mi madre, que solo fumó unos años y este era el único cigarro que se fumaba en casa, y yo con ese recuerdo tan presente. Café es casa.

Después del desayuno he vuelto a tumbarme en la cama para empezar a escribir de nuevo. Tengo a una de mis gatas pegadita a mi. Cuando estoy en casa y hace frío no me deja sola. La otra seguramente estará encima de la nevera, desde ayer que casi no la veo. Qué personalidad tan diferente tienen entre ellas y, a la vez, tan como yo las dos.

Hace dos días que no sale el sol. Desde … Leer más

Las Malas Personas

Mi padre se ríe de mí cuando me sale la vena punky. Dice que yo, que leo tanto sobre crecimiento personal y el karma, debería saber mejor que otros que la mala leche solo trae mala leche. Y cuando me dice esto me jode fastidia un montón.
Ahora solo me va a entender el género femenino, pero viene a ser lo mismo que cuando te enfadas con razón y algún hombre te dice “¿qué te pasa?¿tienes la regla?” Y si, tienes la regla. Pero también tienes razón.

Odio (si, es una palabra muy fuerte) a las malas personas. No las puedo soportar. Sacan la poca rabia que hay en mí hasta el punto que si me mordiese la lengua me moriría con mi propio veneno producido por la reacción que me genera tratarlas.
Aunque no lo parezca, esto es algo muy bueno porque significa que no hay malas personas en mi vida, sino estaría acostumbrada a tratarlas y no. Y también que es algo que divierte a mi padre, que no entiende que me enfade tanto.

Pero alguna vez tienes la mala suerte de que alguna se cruce en … Leer más

VULNERABILIDAD

Crecimiento personal

Me cuesta mucho decir que estoy mal.

Y cuando lo estoy se me nota, lo sé. Actuar nunca ha sido mi fuerte y por suerte no me ha dado ni por ser actriz ni por jugar al Poker. Pero no me siento cómoda explicándolo y en general tampoco le doy mucha importancia. A veces es solo un mal día, una cuestión de hormonas, cambio de estación, fatiga, la mala interpretación de unas palabras o una situación, la buena interpretación de unas palabras o una situación que va tocando asumir de una vez… Pero soy bastante reservada en este aspecto y, antes de sacarlo fuera, intento analizarlo y gestionarlo yo.
Me cansa la gente que siempre está quejándose por todo, es como si se convirtiese en un vicio y puede que me dé miedo entrar en esa dinámica.

En la época de los selfies con morritos, las fiestas a cualquier hora, los “si quieres, puedes” y las tazas de Mr Wonderful que algunos tiraríamos por la ventana de una vez (y preparaos que el #piestureo ya asoma la cabeza), parece que estar mal sea una elección. Una mala elección.
Si somos … Leer más

Malos consejos

Hace poco di uno de los peores consejos que se pueden dar: aquellos que no se piden. Creo que hay una frase inspiracional/motivacional que habla sobre este tema; pero por lo que vi, ni sé quien la dijo ni la recuerdo muy bien.

Allí estaba yo, en medio de una agradable comida, cuando, después de un comentario que me sorprendió un poco, me calcé las botas de Robin Hood y decidí (en un maldito momento) que tenía que ir al rescate del más débil que, dicho sea de paso, era la otra parte.

Puede que sea porque soy muy mía y nunca me ha gustado que me digan lo que tengo que hacer, pero me pone nerviosa las personas que quieren condicionar actos de los demás por miedos propios. Cuando te relacionas con personas buenas lo normal es que hagan buenos actos, y que los intentemos evitar porque empiezan a salir nuestros fantasmas y nuestros demonios me parece incongruente. Sé que es difícil confiar cuando llegas con un corazón lleno de moratones, pero me entristece que queramos evitar que la otra persona actúe de la manera que lo haría como … Leer más