El maldito efecto mariposa

nonamirona

El Efecto Mariposa, la Caja de Pandora, la Teoría del Caos, el efecto bola de nieve… son conceptos que siempre me han asustado y maravillado a partes iguales. ¿Cómo puede ser que algo pequeño (incluso a veces minúsculo) pueda llegar a producir tal caos?

Me asusta porque me siento cómoda teniendo las cosas controladas. Tengo mis desórdenes muy ordenados; estudio actos con sus posibles efectos, contemplo todas las variables, analizo situaciones con  resultados… y todo eso, a mi ritmo.
Y me maravilla supongo que por lo mismo. Al perder el control de la situación tienes que pensar y actuar a la vez, y el chute de adrenalina te hace sentir algo diferente. Por estadística, la mitad de las veces va a terminar mal, pero incluso así, puedes sentirte orgulloso de una buena reacción. Puede que a veces fueran cosas que ya tenían que pasar, solo que se han adelantado.

Lo que ya no me gusta tanto es cuando el inicio de tal erupción de efectos y consecuencias no viene de los actos de uno mismo. Acepto inventos, descuidos, cagadas e actos inconscientes siempre que salgan de mí. Bueno, creo que … Leer más

¡Qué difícil es perder a veces!

é questa la vita che sogniavi

He pasado una semana un poco agobiante. Demasiadas preocupaciones importantes en la cabeza me han dejado un par de días semi ko. Por suerte me acordé del gran consejo de un amigo: “de los problemas o te ocupas o te desocupas, pero no te preocupas porque no solucionas nada”. Y con esto he recuperado mi manía de las listas con prioridades, ocupándome de unas y desocupándome de otras… Ya llegará su momento.

A un día de que se solucione una de las primeras prioridades, y mientras tenía a Louise ya más alegre y ronroneando encima mío, me ha dado por pensar. Todavía no me siento del todo bien porque me quedan otras ocupaciones, y algunas desocupaciones por ocuparme, y me he puesto a reflexionar sobre sentirse feliz.

Recuerdo hace un tiempo, un día que estaba en el tren compartiendo asientos con dos madres y un niño. Hablando de sus hijos, las madres se dieron cuenta que los dos niños tenían problemas para aceptar la frustración. (Por lo que he estado escuchando por ahí, casi todos los niños de hoy en día tienen ese mismo problema). Me hizo gracia que una … Leer más

En sus zapatos

Zapatos en La Toscana

Un sábado con buenos planes, cuatro mujeres y un hombre nuevo de quien hablar. Nada puede ser más peligroso para que se nos junte la comida con la cena. Porque si, las mujeres pensamos mucho. Pensamos demasiado. Pensamos nuestra parte y también la parte que no pensáis los hombres. Eso puede que os de miedo, pero señores, que sepáis que cada acto que hacéis o que no hacéis (si, las omisiones a veces son incluso más importantes que los actos consumados) es analizado hasta el más mínimo detalle para encontrar la lógica finalidad. Si si, aunque vosotros actuéis sin pensar en vuestro objetivo ni tener en cuenta las consecuencias no hace falta que os preocupéis, que ya lo vamos a descubrir nosotras.
Total, aquí estamos nosotras, ravaleando, mientras decidimos las intenciones de este nuevo personaje. – hace la técnica de la caña de pescar, que la tira y luego la recoge… esto es que está inspeccionando el terreno… – no, hombre no… esto es que es un cobarde y de cobardes en mi vida no, gracias… Y así hasta que una de nosotras adquiere un grado de cordura y sentencía … Leer más

Cosas rotas

La Toscana

La persiana de mi habitación está rota. Se me rompió hace casi año y medio. No se baja, pero no me importa. Me gusta dormir con luz, seguramente por eso continúa así, sin arreglar. Pocas veces se arreglan las cosas si no se tiene prisa por tenerlas bien. ¿Para qué?

Es curioso como se borran los recuerdos cuando no nos interesan. Podríamos pensar que es por supervivencia, pero a veces sería más fácil sobrevivir guardando bien fresco ese recuerdo. Son esos juegos de nuestra mente que me tienen siempre fascinada.
Una lluviosa tarde de domingo de mediados de marzo se juntaron dos almas rotas en esa misma habitación. Con tristeza me pregunté como se podrían arreglar. Y poco tiempo después, con alegría, aparté ese recuerdo en el último cajón de mi memoria porque creía que ya no importaba.

Hace poco y sin previo aviso se me rompió la ilusión en mil pedazos. No me lo esperaba porque no tenía grietas, o eso pensaba yo. Quedaron todos los trozos desparramados por el suelo y me encontraron con pocas ganas de recogerlos. Y de todos los rincones (diría de la Nada, pero … Leer más

Finales

Formentera

“¿Qué hace esta en Tenerife?. ¿No había vuelto ya de vacaciones?”

Las redes sociales tienen eso, te unen a gente que puede no estar para nada unida a ti. Conoces sus vidas como si se trataran de celebrities, con la gran diferencia de que, al no ser perseguidas por los paparazzi, todo lo que ves y conoces es bonito y perfecto. La gente se levanta estupenda, tiene la piel bronceada todo el año y come siempre unos platazos riquísimos y sin engordar.
Y claro, entre tanta foto cuqui y tanto post interesante, siempre encuentras alguna persona a quien coges simpatía. La mía es imigrante, glamourosa, sin pelos en la lengua y escritora. Vivía en la Barceloneta con su pareja y una preciosa gata negra. Seguramente la escogí porque nunca he vivido fuera de mi país, callo algunas cosas que debería decir, tengo un blog que voy abandonando de vez en cuando,  y a los gatitos de mi vida los veo menos de lo que me gustaría. O sea,  porque cumple con mis carencias me inspira.

Pues si. Hoy, leyendo su blog, he visto que se ha ido a Tenerife. … Leer más