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    Maneras de amar

    Nunca me he sentido tan colmada de sorpresas, de detalles, de regalos, como en esa √©poca. Con √©l. Una cree que es lo normal, la ilusi√≥n del principio que despu√©s baja como el souffl√©. Pero no. La consistencia se manten√≠a en el tiempo. 

    Y qu√© bonito que piensen en ti, que se acuerden de ese libro concreto del que hablaste una sola vez, que te llenen de flores y busquen provocar siempre una sonrisa porque s√≠. 

    Pero la vida va y viene, y no se detiene, qu√© se yoooo (perd√≥n, sigo). En las maduras esto es ideal, pero en las duras, no. En una mala √©poca laboral, al terminar d√≠as horrorosos me encontraba una casa vac√≠a con un post-it y mi postre favorito. Y cuando, estando con alguna amiga, la queja se me escapaba por la boca, me dec√≠an: ‚Äúal menos tienes el postre‚ÄĚ. Y yo no entend√≠a como un postre, aunque fuera mi favorito, pod√≠a llenar tal necesidad de compa√Ī√≠a en un mal momento.

    Hace algunos d√≠as le√≠ que cada uno de nosotros da y recibe amor de una determinada manera. Que ese dar y recibir a veces coinciden, … Leer más

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    De hero√≠nas…

    Lo mío con el derecho no era vocacional. He pisado la Audiencia Provincial de Barcelona una sola vez, pero te aseguro que no fue un martes cualquiera.

    Poco sabíamos nosotras, al engullir aquél rápido desayuno, que la invitación de nuestra profesora a uno de sus juicios tendría tal jugosidad. Durante ese día, desfilarían por la sala de lo penal los testigos implicados en el desmantelamiento de una red de tráfico de drogas gracias al chivatazo de la pareja de uno de los acusados. Ni en la tele encontrarás más salseo del que se atisbaba en esa sala.

    Dedicamos todo el santo d√≠a a escuchar un sinf√≠n de hombres uniformados relatando c√≥mo se llev√≥ a cabo tal operaci√≥n. Ni comimos, esperando la aparici√≥n estelar de nuestra hero√≠na. ¬ŅA qui√©n le importa un men√ļ barato cuando est√°s a punto de conocer a la mujer causante de tal alboroto?

    Hace poco escuch√© que a la mente le cuesta mucho tolerar el vac√≠o. Necesitamos llenar la incertidumbre para sentirnos seguros. Y depender√° de nuestras creencias e inseguridades qu√© pensamientos acaben ocupando esos huecos desconocidos: por qu√© no nos han devuelto la llamada, qu√© le … Leer más

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    Hipótesis de Sapir-Whorf

    Cuenta Maggie O‚ÄôFarrell en su libro ‚ÄúI am, I am, I am‚ÄĚ que pas√≥ un a√Īo de su vida postrada en una cama de hospital como consecuencia de una grave enfermedad. Durante ese tiempo, pens√≥ que se mor√≠a. Y lo pens√≥ porque lo dec√≠an. A ella no, por supuesto. Todav√≠a era una ni√Īa. Pero lo dec√≠an por los pasillos y lo disimulaban mal.

    Durante ese tiempo, aprendi√≥ a leer los cuerpos. No solo las expresiones faciales; el cuerpo entero. La postura, la musculatura, la forma de respirar, de moverse…
    Seguramente por eso describe de una manera tan perfecta y natural c√≥mo las emociones fluyen a trav√©s de los cuerpos de los personajes de sus novelas. Aunque para ella puede que eso sea secundario. 
    Leer los cuerpos de esa manera tan precisa la salv√≥ de un depredador sexual y de un atracador en medio de la selva. Lo cuenta en el mismo libro (muy recomendable). 
    Y es que el cuerpo tiene su propio lenguaje.

    El argumento de la pel√≠cula ‚ÄúLa Llegada‚ÄĚ, de Denis Villeneuve, parte de la hip√≥tesis filol√≥gica de Sapir-Whorf. Seg√ļn esta teor√≠a algo controvertida, el lenguaje determina … Leer más