No todo es lo que parece

El otro día me tocó comprar flores. Digo me tocó porque ni eran para mí ni las mandaba yo. Era un favor de esos que te piden a última hora y que lo único que hacen es ponerte más presión al día. Vamos, de esos favores que solo haces a la gente que quieres.
En principio parecía fácil: mandar 10 rosas rojas con nota (que me dictaron) para el día siguiente por la mañana. No recuerdo la última vez que me enviaron o mandé flores pero existe interflora ¿no?… ningún problema.
El problema viene cuando la gestión la haces a partir de las ocho de la tarde y no tienes opción de llamar. Por si a alguien le interesa (ahora que se acerca Sant Jordi) se llevan: una, tres, cinco, seis, nueve, doce y veinticuatro rosas; solas, con jarrón, en bouquet, en diferentes tallos…. Pero no se lleva la opción de poner y sacar flores de los ramos. Todo lo que se salga de esto tienes que rellenar un formulario para que se pongan en contacto contigo y claro, si no hiciésemos las cosas a última hora nos perderíamos … Leer más