Capas

Foto Erik Witsoe

La vida y sus capas.
Llenamos las cosas de capas. Capas de pintura para tapar una mala elecci√≥n en el color de la pared. Tippex, parches, impermeables. Fundas para regalar unos a√Īos m√°s a nuestro viejo sof√°. Forros para libros y fundas protectoras para nuestros gadgets.
Y de la misma manera también nosotros nos llenamos de capas. Chaquetas, abrigos. Filtros a nuestro carácter para esconder nuestros defectos y fundas a nuestra vulnerabilidad para evitar que nos lastimen.
Capas buenas y capas malas. Algunas para ocultar y otras para cuidar.

Oto√Īo es la estaci√≥n de las capas. Unas que llegan y otras que se van.
Llegan la manga larga y los jerséis para cubrir la piel tostada que hemos estado mostrando todo el verano.
Y a la vez, al igual que las hojas de los árboles, algunas de nuestras capas también van cayendo. Esas que el verano, con sus vacaciones, sus festivales,  sus risas, conciertos y diversión, ha utilizado para tapar nuestra rutina, nuestros problemas, la insatisfacción, las dudas o la apatía.

Nunca he llevado bien la llegada del oto√Īo, los d√≠as tan cortos, las calles vac√≠as, los … Leer más

Esas peque√Īas cosas…

terraza secreta

Y, todav√≠a no s√© c√≥mo, dej√© de ser un poco yo. Me di cuenta as√≠, sin m√°s, en el mismo momento que sal√≠a por mi boca “ya no me gustan tanto las cosas bonitas”.

A ver, entendedme. Las cosas bonitas me gustan mucho, de siempre. Soy carne de ca√Ī√≥n de los¬†cada vez m√°s famosos concept store, soy target declarada de esos objetos que tienden a ser m√°s bonitos que √ļtiles y algunos de vosotros mejor que no sep√°is lo que he llegado a pagar por una vela perfumada.
Con esta peque√Īa descripci√≥n no costar√° adivinar que lleve tiempo confeccionando un listado de todos los locales gastron√≥micos (que cutre llamarles bar) a los que se deber√≠a ir como m√≠nimo una vez en la vida s√≠ o s√≠. Y no estoy hablando de esos con productos t√≠picos, con comida de diez o de estrella Michel√≠n… en definitiva, a los que S√ć se deber√≠a ir. Hablo de los que tienen bicis colgadas en paredes de obra vista, con mesas ¬†para compartir largu√≠simas de madera, sillas de hierro pintadas de colores y productos¬†healthy, org√°nicos,¬†green y dem√°s. Esos mismos en los … Leer más

Propósitos y despropósitos

Tramonto a Firenze

Decidir llenar la nevera un 31 de diciembre no s√© si es de muy valiente o de muy inconsciente… pero s√≠, aqu√≠ me ten√©is a mi, a las 12:30 del mediod√≠a haciendo cola en cada una de las tiendas de mi pueblo. Y entre cola y cola he pensado “d√©jate de ir al gimnasio o hacer dieta… el prop√≥sito que tienes que hacerte para el a√Īo que viene es no dejar el llenar la nevera para el √ļltimo minuto”.

Todo esto de los prop√≥sitos es muy frustrante porque en el mejor de los casos nos duran un par de meses. Bueno, de aqu√≠ sali√≥ el¬†Blue Monday el tercer lunes del a√Īo, porque la gran mayor√≠a ya hemos desistido de m√°s de la mitad de ellos.
Empezamos el a√Īo muy mal porque hacemos los excesos que los prop√≥sitos del d√≠a siguiente nos van a prohibir. Comemos m√°s de la cuenta, bebemos, fumamos… total, ma√Īana hacemos reset y seguimos bien. Pero si al final la mayor√≠a se van a quedar por el camino es que algo falla. A lo mejor deber√≠amos hacer prop√≥sitos trimestrales y hacerles seguimiento, ver si son … Leer más

¡Qué difícil es perder a veces!

é questa la vita che sogniavi

He pasado una semana un poco agobiante. Demasiadas preocupaciones importantes en la cabeza me han dejado un par de d√≠as semi ko. Por suerte me acord√© del gran consejo de un amigo:¬†“de los problemas o te ocupas o te desocupas, pero no te preocupas porque no solucionas nada”.¬†Y con esto he recuperado mi man√≠a de las listas con prioridades, ocup√°ndome de unas y desocup√°ndome de otras… Ya llegar√° su momento.

A un día de que se solucione una de las primeras prioridades, y mientras tenía a Louise ya más alegre y ronroneando encima mío, me ha dado por pensar. Todavía no me siento del todo bien porque me quedan otras ocupaciones, y algunas desocupaciones por ocuparme, y me he puesto a reflexionar sobre sentirse feliz.

Recuerdo hace un tiempo, un d√≠a que estaba en el tren compartiendo asientos con dos madres y un ni√Īo. Hablando de sus hijos, las madres se dieron cuenta que los dos ni√Īos ten√≠an problemas para aceptar la frustraci√≥n. (Por lo que he estado escuchando por ah√≠, casi todos los ni√Īos de hoy en d√≠a tienen ese mismo problema). Me hizo gracia que una … Leer más

En sus zapatos

Zapatos en La Toscana

Un s√°bado con buenos planes, cuatro mujeres y un hombre nuevo de quien hablar. Nada puede ser m√°s peligroso para que se nos junte la comida con la cena. Porque si, las mujeres pensamos mucho. Pensamos demasiado. Pensamos nuestra parte y tambi√©n la parte que no pens√°is los hombres. Eso puede que os de miedo, pero se√Īores, que sep√°is que cada acto que hac√©is o que no hac√©is (si, las omisiones a veces son incluso m√°s importantes que los actos consumados) es analizado hasta el m√°s m√≠nimo detalle para encontrar la¬†l√≥gica finalidad. Si si, aunque vosotros actu√©is sin pensar en vuestro objetivo ni tener en cuenta las consecuencias no hace falta que os preocup√©is, que ya lo vamos a descubrir nosotras.
Total, aqu√≠ estamos nosotras, ravaleando, mientras decidimos las intenciones de este nuevo personaje. –¬†hace la t√©cnica de la ca√Īa de pescar, que la tira y luego la recoge… esto es que est√° inspeccionando el terreno… – no, hombre no… esto es que es un cobarde y de cobardes en mi vida no, gracias…¬†Y as√≠ hasta que una de nosotras adquiere un grado de cordura y sentenc√≠a … Leer más