Esas pequeñas cosas…

terraza secreta

Y, todavía no sé cómo, dejé de ser un poco yo. Me di cuenta así, sin más, en el mismo momento que salía por mi boca “ya no me gustan tanto las cosas bonitas”.

A ver, entendedme. Las cosas bonitas me gustan mucho, de siempre. Soy carne de cañón de los cada vez más famosos concept store, soy target declarada de esos objetos que tienden a ser más bonitos que útiles y algunos de vosotros mejor que no sepáis lo que he llegado a pagar por una vela perfumada.
Con esta pequeña descripción no costará adivinar que lleve tiempo confeccionando un listado de todos los locales gastronómicos (que cutre llamarles bar) a los que se debería ir como mínimo una vez en la vida sí o sí. Y no estoy hablando de esos con productos típicos, con comida de diez o de estrella Michelín… en definitiva, a los que SÍ se debería ir. Hablo de los que tienen bicis colgadas en paredes de obra vista, con mesas  para compartir larguísimas de madera, sillas de hierro pintadas de colores y productos healthy, orgánicos, green y demás. Esos mismos en los … Leer más

Propósitos y despropósitos

Tramonto a Firenze

Decidir llenar la nevera un 31 de diciembre no sé si es de muy valiente o de muy inconsciente… pero sí, aquí me tenéis a mi, a las 12:30 del mediodía haciendo cola en cada una de las tiendas de mi pueblo. Y entre cola y cola he pensado “déjate de ir al gimnasio o hacer dieta… el propósito que tienes que hacerte para el año que viene es no dejar el llenar la nevera para el último minuto”.

Todo esto de los propósitos es muy frustrante porque en el mejor de los casos nos duran un par de meses. Bueno, de aquí salió el Blue Monday el tercer lunes del año, porque la gran mayoría ya hemos desistido de más de la mitad de ellos.
Empezamos el año muy mal porque hacemos los excesos que los propósitos del día siguiente nos van a prohibir. Comemos más de la cuenta, bebemos, fumamos… total, mañana hacemos reset y seguimos bien. Pero si al final la mayoría se van a quedar por el camino es que algo falla. A lo mejor deberíamos hacer propósitos trimestrales y hacerles seguimiento, ver si son … Leer más

¡Qué difícil es perder a veces!

é questa la vita che sogniavi

He pasado una semana un poco agobiante. Demasiadas preocupaciones importantes en la cabeza me han dejado un par de días semi ko. Por suerte me acordé del gran consejo de un amigo: “de los problemas o te ocupas o te desocupas, pero no te preocupas porque no solucionas nada”. Y con esto he recuperado mi manía de las listas con prioridades, ocupándome de unas y desocupándome de otras… Ya llegará su momento.

A un día de que se solucione una de las primeras prioridades, y mientras tenía a Louise ya más alegre y ronroneando encima mío, me ha dado por pensar. Todavía no me siento del todo bien porque me quedan otras ocupaciones, y algunas desocupaciones por ocuparme, y me he puesto a reflexionar sobre sentirse feliz.

Recuerdo hace un tiempo, un día que estaba en el tren compartiendo asientos con dos madres y un niño. Hablando de sus hijos, las madres se dieron cuenta que los dos niños tenían problemas para aceptar la frustración. (Por lo que he estado escuchando por ahí, casi todos los niños de hoy en día tienen ese mismo problema). Me hizo gracia que una … Leer más

En sus zapatos

Zapatos en La Toscana

Un sábado con buenos planes, cuatro mujeres y un hombre nuevo de quien hablar. Nada puede ser más peligroso para que se nos junte la comida con la cena. Porque si, las mujeres pensamos mucho. Pensamos demasiado. Pensamos nuestra parte y también la parte que no pensáis los hombres. Eso puede que os de miedo, pero señores, que sepáis que cada acto que hacéis o que no hacéis (si, las omisiones a veces son incluso más importantes que los actos consumados) es analizado hasta el más mínimo detalle para encontrar la lógica finalidad. Si si, aunque vosotros actuéis sin pensar en vuestro objetivo ni tener en cuenta las consecuencias no hace falta que os preocupéis, que ya lo vamos a descubrir nosotras.
Total, aquí estamos nosotras, ravaleando, mientras decidimos las intenciones de este nuevo personaje. – hace la técnica de la caña de pescar, que la tira y luego la recoge… esto es que está inspeccionando el terreno… – no, hombre no… esto es que es un cobarde y de cobardes en mi vida no, gracias… Y así hasta que una de nosotras adquiere un grado de cordura y sentencía … Leer más

Cosas rotas

La Toscana

La persiana de mi habitación está rota. Se me rompió hace casi año y medio. No se baja, pero no me importa. Me gusta dormir con luz, seguramente por eso continúa así, sin arreglar. Pocas veces se arreglan las cosas si no se tiene prisa por tenerlas bien. ¿Para qué?

Es curioso como se borran los recuerdos cuando no nos interesan. Podríamos pensar que es por supervivencia, pero a veces sería más fácil sobrevivir guardando bien fresco ese recuerdo. Son esos juegos de nuestra mente que me tienen siempre fascinada.
Una lluviosa tarde de domingo de mediados de marzo se juntaron dos almas rotas en esa misma habitación. Con tristeza me pregunté como se podrían arreglar. Y poco tiempo después, con alegría, aparté ese recuerdo en el último cajón de mi memoria porque creía que ya no importaba.

Hace poco y sin previo aviso se me rompió la ilusión en mil pedazos. No me lo esperaba porque no tenía grietas, o eso pensaba yo. Quedaron todos los trozos desparramados por el suelo y me encontraron con pocas ganas de recogerlos. Y de todos los rincones (diría de la Nada, pero … Leer más