Y Waynabox me llevó a… ¡Milán!

Il Duomo di Milano

Il Duomo di Milano

De naranja o de limón, de Cola-Cao o de Nesquick…
Aunque nos guste todo, siempre somos de una opción. Yo soy de dar sorpresas. Me gusta pensar en lo que va a gustar a la otra persona. Me gusta la sensación de saber que estoy maquinando algo y que el otro lo ignora totalmente. Cuando se acerca el momento me impaciento y los minutos se me hacen horas hasta que no se desvela la sorpresa. Y sí, confieso que después soy de las pesadas insistentes en saber si  “¿te ha gustado?… ¿si?…  ¿seguro?… no hacías cara de que te hubiese gustado muy mucho, eh…”. Pero, y no sé si es porque normalmente no me pasa, recibir sorpresas también es un puntazo.

Me hablaron de Waynabox a mediados del año pasado, pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de probar. Fin de semana de desconexión, 150 euros vuelo y hotel incluidos, destino sorpresa… ¿y por qué no? Mi única duda era que al tener 100% de disponibilidad horaria tanto en ida como en vuelta, si los vuelos eran viernes tarde y domingo mañana, la escapada se … Leer más