Nunca hay un final para los helados

Nunca me ha gustado el otoƱo. Puede que por eso tampoco nunca me haya hecho especial ilusiĆ³n mi cumpleaƱos, porque significa el final del verano. El final de las tardes infinitas, de caminar descalza por casa y de las mil excusas para no ir a dormir.
De los helados no; nunca hay un final para los helados.

helado

Y si, lo confieso. Me deprime el otoƱo.
No me gusta que las tardes pierdan la luz tan pronto, tener que salir de la cama cuando a fuera llueve a mares, ese tiempo que ni frĆ­o ni calor, ni que las calles siempre … Leer más