Las Malas Personas

Mi padre se ríe de mí cuando me sale la vena punky. Dice que yo, que leo tanto sobre crecimiento personal y el karma, debería saber mejor que otros que la mala leche solo trae mala leche. Y cuando me dice esto me jode fastidia un montón.
Ahora solo me va a entender el género femenino, pero viene a ser lo mismo que cuando te enfadas con razón y algún hombre te dice “¿qué te pasa?¿tienes la regla?” Y si, tienes la regla. Pero también tienes razón.

Odio (si, es una palabra muy fuerte) a las malas personas. No las puedo soportar. Sacan la poca rabia que hay en mí hasta el punto que si me mordiese la lengua me moriría con mi propio veneno producido por la reacción que me genera tratarlas.
Aunque no lo parezca, esto es algo muy bueno porque significa que no hay malas personas en mi vida, sino estaría acostumbrada a tratarlas y no. Y también que es algo que divierte a mi padre, que no entiende que me enfade tanto.

Pero alguna vez tienes la mala suerte de que alguna se cruce en … Leer más

VULNERABILIDAD

Crecimiento personal

Me cuesta mucho decir que estoy mal.

Y cuando lo estoy se me nota, lo sé. Actuar nunca ha sido mi fuerte y por suerte no me ha dado ni por ser actriz ni por jugar al Poker. Pero no me siento cómoda explicándolo y en general tampoco le doy mucha importancia. A veces es solo un mal día, una cuestión de hormonas, cambio de estación, fatiga, la mala interpretación de unas palabras o una situación, la buena interpretación de unas palabras o una situación que va tocando asumir de una vez… Pero soy bastante reservada en este aspecto y, antes de sacarlo fuera, intento analizarlo y gestionarlo yo.
Me cansa la gente que siempre está quejándose por todo, es como si se convirtiese en un vicio y puede que me dé miedo entrar en esa dinámica.

En la época de los selfies con morritos, las fiestas a cualquier hora, los “si quieres, puedes” y las tazas de Mr Wonderful que algunos tiraríamos por la ventana de una vez (y preparaos que el #piestureo ya asoma la cabeza), parece que estar mal sea una elección. Una mala elección.
Si somos … Leer más

Maldita autocensura…

playa de la Mar Bella

Hace tiempo que no escribo publico nada. Y me sabe mal cada vez que encuentro a alguien y me dice: ¿ya no escribes? ¡Escribe! Me gustaba… Escribir, escribo, lo prometo. Justo ahora mismo acabo de eliminar 13 borradores que tenía pendientes de publicar; algunos por estar caducados, algunos por inacabados y algunos porque no me atrevo a publicarlos. Si, si, …tal cual lo lees, me autocensuro, que ya es el colmo. Incluso haría gracia si no fuera triste.

Seguro que por aquí he hablado alguna vez del programa Catfish. (Por si alguno anda perdido, que lo dudo, va de gente que se conoce a través de Internet, normalmente Facebook, y se enamoran pero nunca se llegan a ver. Uno de los dos se cansa de que el otro le dé largas y llama al programa para que investigue si la otra persona es quien dice ser, o no.)  Desde que eliminaron MTV que pienso que tengo que buscar los capítulos por Internet. Soy #muyfan de ese programa y sería buenísima trabajando allí porque soy una crack detectando cosas. De verdad, aunque la mayoría de las veces disimule, lo … Leer más

Rutinas

días grises de sol

Vi que empezaba a ser preocupante cuando me di cuenta de que las últimas imágenes del carrete de mi iphone eran todo amaneceres y puestas de sol des del tren.
No sé si es gracias a la edad, pero cada vez valoro más el tiempo. Me refiero al tiempo de calidad, ese que guarda las alegrías, las pasiones, las sorpresas… Los que vienen con copas de vino o con subidas de telón. Y claro, ver que no había imágenes de ese tiempo en mi móvil podría ser porque: 1) disfruto tanto de mi tiempo de calidad que no malgasto segundos en inmortalizarlo -cosa poco probable aunque debería ser así- o 2) no me queda tiempo para ese “tiempo” -una de las peores cosas de la vida cuando gozas de salud-.

caminos

A veces no te das cuenta y te estás dejando llevar por la inercia de las semanas, como si fuéramos ratones, rodando y rodando… Los días se pierden entre trenes y tuppers, intentando robarle al Tiempo algunos minutos para poder llenar la nevera y poca cosa más.
Yo lo tengo muy marcado. Cada mañana, al salir del metro, me encuentro … Leer más

La vida…

Torre Agbar

Estos años he aprendido que nada es para siempre.
Que las cosas no son blanco o negro.
Que las ganas no lo pueden todo pero te dan un buen empujón.
Que aprendes más cuando te cuestionas las cosas.
Que el sacrificio no siempre tiene su recompensa.
Que amar puede doler, pero te hace sentir vivo.
Que no se puede dar nada por sentado.
Que la gente a veces te sorprende, para bien y para mal.
Que darle la vuelta a un mal día es principalmente cuestión de actitud.
Que perdonar y que te perdonen es uno de los mejores sentimientos.
Pero, sobre todo, que vivirás más intensamente si sales del camino.

 

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